martes, 15 de junio de 2021

El reto de diseñar e implementar una política general de Gobierno responsable

Por: Wens Silvestre

En medio de la incertidumbre política y al margen de los resultados finales del proceso electoral, es necesario que el régimen de Gobierno que asuma el próximo 28 de julio, busque, a través del diálogo sincero, la unidad y reconciliación entre peruanos, con la finalidad de enfocar sus esfuerzos en continuar con el proceso de vacunación contra la COVID-19, la reactivación económica y la recuperación de empleo, que permita reducir la pobreza a nivel pre-pandemia. Estos objetivos sólo serán posibles, si el Gobierno es capaz de armonizar  sus políticas con el  sector empresarial y la sociedad en su conjunto.  En tanto, a mediano y largo plazo, los objetivos están ligados a mejorar la seguridad ciudadana, consolidar el dinamismo económico descentralizado, lucha anticorrupción y reforma del Estado camino a mejorar su eficacia y eficiencia.

Sin duda, un Gobierno responsable, en principio, debe velar por conservar y mejorar la estabilidad política y macroeconómica (económico y financiero). Esta condición es importante porque genera confianza para que los agentes económicos tomen decisiones a largo plazo. Además, es importante porque ayuda en la estrategia para atraer inversión privada y generar mayores recursos fiscales, necesarios para financiar el presupuesto del sector público. En efecto, una economía sana propenderá a contar con unidades económicas rentables, el mismo permitirá una mayor recaudación tributaria, elevando la presión tributaria. Asimismo, garantizará tener una buena calificación riesgo país que permite acceder a créditos a tasas muy bajas.

En otro escenario, un Gobierno irresponsable hará todo lo contrario y afectará de manera distinta a todos los peruanos, a corto, mediano y largo plazo.

La pandemia impactó a nuestra economía, registrando una caída de 12,9% durante el 2020 y, en consecuencia, también se ha visto afectado las cuentas fiscales, el nivel de empleo, entre otras variables. 

En relación al impacto fiscal, por ejemplo, el presupuesto del sector público ha sido financiado en parte con endeudamiento público, debido a una caída en la recaudación tributaria. Así, durante el 2020 el déficit fiscal llegó a 10,7% del PBI y para el presente año se pretende reducir a 6,2%, teniendo como resultado un incremento del saldo de deuda pública como porcentaje del PBI, pasando de 26,8% a 37,5% (2020). En este proceso de reactivación económica, el gobierno  ha venido implementando una política fiscal expansiva. Sin embargo, esa política no puede ser permanente en la medida que es financiado en parte con endeudamiento. Recordemos que tenemos una Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal, aunque se relajó durante el 2020 para atender esta emergencia, es necesario retornar paulatinamente a los niveles pre-pandemia, con la finalidad de recuperar la confianza en los mercados internacionales y nos permita tener financiamiento a bajas tasas de interés, y no afectar la estabilidad de precios interés.

Por otro lado, en relación al empleo, durante el 2020, según el INEI, 2.2  millones de peruanos perdieron su empleo. En ese sentido, el objetivo social fundamental a corto plazo, es recuperar los niveles de empleo pre-Covid-19, y reducir el nivel de pobreza que pasó de 20,2% (2019) a 30,1% (2020). Según las últimas estimaciones del Banco Mundial, la economía peruana crecerá 10,3% durante el 2021. Empero, lograr alcanzar dicha estimación dependerá del control de la pandemia,  de la sostenibilidad fiscal y de las medidas que adopta el Gobierno entrante que recupere la confianza en la viabilidad del país. De allí, la importancia de contar con estabilidad política-social y macroeconómica.

Además, es necesario no perder de vista los elementos de un creciente riesgo sobre la  estabilidad política-social y el crecimiento económico. La disipación de estos riesgos, dependerá de quién asuma la conducción del Poder Ejecutivo y de la política general de Gobierno que anuncie y ejecute durante su gestión.

Finalmente, es necesario reiterar la necesidad de ejercer una gestión responsable, cuya política de Gobierno se oriente a consolidar el proceso de reactivación económica, consolidar la disciplina fiscal y regulaciones que no afecte el funcionamiento de los mercados y con reformas que no involucre cambios en el capítulo económico de la Constitución. Un escenario contrario, como mencioné, generarán resultados adversos que impactará directamente a la población de distinta manera, a lo largo del tiempo. En ese sentido, es importante recuperar la certidumbre y confianza en los agentes económicos.

miércoles, 19 de mayo de 2021

La corrupción: un mal social a nivel global

 Por: Wens Silvestre


La corrupción es un mal social. En principio no es exclusivo de un determinado país o régimen político, tampoco son propios de los tiempos contemporáneos, algunos historiadores se remontan hasta el reinado de Ramsés IX (1 100 a.C.) en Egipto. Un antiguo funcionario del faraón, denunció en un documento, los negocios sucios de otro funcionario que se había asociado con una banda de profanadores de tumbas. En Grecia, Demóstenes (324 a.C.), acusado de haberse apoderado de las monedas depositadas en la Acrópolis por el tesorero de Alejandro, fue condenado y obligado a huir.

Las  evidencias empíricas indican que ni siquiera los países más avanzados en transparencia se libran de la corrupción (Nueva Zelanda, Dinamarca, Finlandia, Suiza, Singapur, etc.). Sin embargo, podemos afirmar que  los Estados más corruptos, son también los más autoritarios y socialistas. La corrupción está presente en todos los Estados, ninguno se libra, independientemente del tipo de gobierno, claro está se percibe en mayor o en menor grado. En efecto, durante el 2020, según Transparencia Internacional (TI), dos tercios de los países del mundo no alcanzaron los 50 puntos de 100 en el índice de percepción de la corrupción, es decir, se podría afirmar que dos tercios de los Estados del mundo son los más corruptos, identificando como práctica habitual el soborno, malversación de fondos y el nepotismo. TI calificó a Venezuela (socialista), Yemen (camino a Estado fallido), Siria (totalitarismo), Somalia (Estado fallido) y Sudán del Sur (Estado nuevo cogobierno), como los países más corruptos del planeta, ocupando los últimos 5 lugares del ranking de TI. Perú se ubica en el puesto 94 con solo 38 puntos de 100, es decir, está en el paquete de los más corruptos. Bolivia, que algunos admiran y lo consideran un modelo a seguir, está debajo de Perú, ocupa el lugar 124 con solo 31 puntos. Ver Índice de percepción de la corrupción.

En ese contexto, podemos afirmar que la extinción de la corrupción no depende de la solitaria acción o voluntad de una persona o una organización política o solo de los servidores de una organización del Estado. Es un mal que está en los individuos, he ahí su complejidad para combatirla. Para aminorar sus efectos y la percepción de la corrupción, los gobiernos tienden a implementar mayoritariamente medidas reactivas y coercitivas, otros implementan medidas proactivas preventivas, fortaleciendo los sistemas de control y transparencia de los actos y acciones de los servidores públicos. No hay una fórmula mágica que asegure la extinción de la corrupción. Sin embargo, la fórmula para reducirla,  dependerá de la eficacia de las medidas coercitivas y preventivas, pero, además, dependerá de un  proceso de largo aliento, de cambios generacionales, de la formación moral y  de los valores éticos de los individuos.

En una democracia como la nuestra, donde prima el Estado de derecho, son las autoridades competentes las llamadas a prevenir, corregir y sancionar a los individuos que estén inmersos en algún acto de corrupción. Para eso, el Estado cuenta con un sistema nacional de control, cuyo órgano rector es la Contraloría General de la República, así como los órganos jurisdiccionales encargados de vigilar y sancionar cuando corresponda

Finalmente, la lucha contra la corrupción, no depende de un “salvador”, menos de un caudillo. La lucha contra la corrupción es tarea de todos, no solo debe liderar el Estado y sus servidores públicos, sino depende del compromiso de todos los individuos que forman parte de una sociedad. Además, la historia nos demuestra que extinguir la corrupción, es casi una utopía, tiene más sentido hablar de reducir a su mínima expresión la percepción de la corrupción. En consecuencia, si un candidato te promete una gestión “sin corrupción”, por lo menos, debes dudarlo, porque ni siquiera los países más avanzados del planeta están libres de ese mal social.

martes, 6 de abril de 2021

Reflexión final: Elecciones Generales 2021


Estamos a cinco días de un nuevo proceso electoral que nos permitirá seguir fortaleciendo la incipiente democracia peruana. Cada ciudadano tendrá la oportunidad de decidir y elegir un candidato de su preferencia, en principio para reafirmar nuestro compromiso con el respeto de los derechos fundamentales de  la vida y las libertades, y los derechos sociales y económicos.

La democracia es el único sistema político en la cual cada ciudadano, sin distinción, tiene el poder de decidir libremente, a quién le da su voto de confianza en un proceso de elección de autoridades, que en nuestra representación, tomará decisiones observando las atribuciones que le confiere la Constitución y las leyes.  Dirigirá el Poder Ejecutivo y definirá quiénes conformarán la Representación Nacional. En ese contexto, es imperativo que cada ciudadano emita un voto responsable y objetivo.

El Perú ya no está para experimentos que fracasaron en muchos países y subsisten en algunos otros, como malos ejemplos. En ese sentido, el ciudadano debe observar y reflexionar a quién le dará su voto de confianza. Basta de engaños y agendas populistas e irresponsables.

Es sabido que, en nuestra incipiente democracia, subsisten fallas y puntos críticos propios de una sociedad como la nuestra, una de ellas, y la más grave, la corrupción, que es más bien un problema a resolverse a largo plazo, porque lamentablemente es un mal institucionalizado, cuya responsabilidad la debemos asumir todos los ciudadanos.

Un mecanismo para ir resolviendo el problema crónico de la corrupción, es a través de la autoevaluación permanente de cada acto y decisión que hayamos asumido en nuestra cotidianidad. Esta autoevaluación te permitirá ver que en algunos de esos comportamientos, se manifiesta algún elemento que te hace susceptible a la corrupción. Esos rasgos tenemos que quitar de raíz, sí realmente queremos como sociedad, estar libres de corrupción. Ese es un ideal para avanzar más rápidamente, hacia un país con menor corrupción, sin pobreza, más justo y más desarrollado.

Muchos candidatos presidenciales y parlamentarios, algunos sectarios, asumen que cambiando la Constitución Política, se solucionarán los problemas de la pobreza, la inseguridad, la corrupción, entre otros males de la sociedad. Esa es una falacia, que más bien forma parte de una estrategia que persigue otro fin, que es llegar al poder para destruir lo poco que se avanzó, entre otros, en la lucha contra la pobreza y pobreza extrema.

Existen candidatos con ideologías nocivas para la gente, dado que persisten en la fantasía de solucionar todos los problemas que atañen a la sociedad con una lista de buenas intenciones, que resulta, electoralmente, apetecible para los ciudadanos, aprovechando que se encuentran en una situación complicada, como consecuencia de las medidas implementadas para enfrentar la crisis sanitaria que destruyó millones de empleos y quebró empresas. Ante esa realidad, los candidatos ofrecen de todo, sin mencionar el cómo, ni considerar el escaso margen de los recursos que dispone el Estado para atender todos los problemas, con el pasivo de un Estado paquidérmico y enfermo. Los ofrecimientos son diversos, para congraciarse con la población electoral, ofrecen aumento de sueldos, bonos para todos los gustos, y por supuesto aprovechan la oportunidad para ofrecer eliminar la pobreza y miseria, solo cambiando la Constitución.

Recordemos que las sociedades que abrazaron las ideologías del "comunismo" o el "socialismo", fracasaron y conocemos cuál ha sido su destino final. Estas ideologías al no sostenerse en evidencia científica, se sostiene en la creencia, en la fe, de un ideal que nunca funcionará, y eso es lo que representan los partidos de izquierda tradicional peruana, con pregonan sus ideas trasnochadas y destructivas, que vende la idea de redistribuir la "riqueza" que no saben producir y no existe, que les encanta más bien destruir la economía para crear más pobres y así enquistarse en el gobierno y en  el Estado, a través del clientelismo político, mantenido con los escasos recursos del Estado, como en el caso de Venezuela. Destruir por odio y resentimiento a los inversionistas y empresarios que sobresalen para lograr su objetivo de "igualdad". Una "igualdad" que se resumen en que todos permanezcan pobres y restringidos en sus derechos fundamentales y libertades, sin embargo, favoreciendo el enriquecimiento de los allegados y dirigentes de un supuesto gobierno "inclusivo" "del pueblo" "progresista" "de izquierda", es más bien una inecuación,  cuya ruta no sirve para sacar al país adelante.

Los que abrazan ideologías trasnochadas en la práctica son los más egoístas, son los que aspiran y usan su ideología, que ni ellos lo creen porque en la práctica, hacen uso y viven como los que dicen "odiar". Hablan por ejemplo, de una educación gratuita para todos, proporcionado por el Estado intervencionista, cuando en la menor oportunidad, en la práctica son ellos los primeros en aspirar a que sus proles estudien y se formen en las escuelas o universidades privadas, tanto nacionales como extranjeras. 

Los políticos con ideologías trasnochadas, generalmente, son incoherentes entre lo que piensan, dicen y hacen. Esa es la realidad de los ahora se hacen llamar "progresistas" (antes...).

En ese contexto, emitir un voto responsable, implica decidir pensando en quién podría ser el mejor ciudadano, para asumir la responsabilidad de un cargo de elección en la organización del Estado, en principio que nos garantice nuestros derechos fundamentales, como la vida, nuestras libertades y derechos sociales y económicos. Elegir solo basándose en ideologías (que no funcionan, más que para crear más pobreza, destrucción y división social), es mala consejera. Elegir con el hígado, es mala consejera. Elegir por envidia o por el deseo de destruir al resto, es muy mala consejera. El voto responsable, implica votar por el que tiene mejores credenciales para liderar un gobierno eficaz, abierto y justo, al margen de las preferencias.

También debemos tener claro que quienes resulten elegidos en este proceso electoral no van a resolver de la noche a la mañana los problemas estructurales del país, pero sí elegimos con responsabilidad, estos lograran mejores resultados, sin duda.

Reitero, la propaganda de los que promueven ideologías trasnochadas, pueden resultar apetecibles y seductoras ante el oído del elector, porque ofrecen solucionarte todos tus problemas, como por arte de magia y con una varita mágica. Eso es para tener mucho cuidado, porque sabes muy en el fondo de ti, que te están vendiendo "sebo de culebra". 

La realidad es que gobernar un país y solucionar los problemas más álgidos de la población, no basta con los buenos deseos de unos pocos, sino requiere de las voluntades de todos, del esfuerzo y trabajo de todos.

Amigo y ciudadano, si bien tenemos una variedad de candidatos presidenciales y parlamentarias que, más que líderes y sabios, se han sumido y confundido entre las múltiples expectativas de la población, que pueden ser legítimas, sin embargo, es nuestra obligación votar y elegir al mejor. Aquel que haya sido coherente entre su trayectoria, sus propuestas y su discurso. Vale la pena correr el riesgo votar por el más coherente. En consecuencia, este 11 de abril, vota pensando en el bien del interés general, incluso dejando a un lado tus intereses personales y partidarios, y más bien pensando en el interés nacional.

¡Que Dios y su sabiduría nos ilumine!

Gráfico: UPC

domingo, 6 de septiembre de 2020

Proyecto de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2021

 

Por: Wens Silvestre

La distribución del presupuesto público 2021, continúa siendo centralista. En efecto, el proyecto de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2021, ascenderá a 183.03 mil millones de soles, es decir, 5.66 mil millones de soles más que el presente año, sin embargo, en la distribución de la torta presupuestal, el Gobierno Nacional pasará de administrar 124.58 mil millones de soles (2020) a 129.04 mil millones (2021), es decir, 70,2% a 70,5%, respectivamente; en tanto, los Gobiernos Regionales pasará de 31.9 a 33.1 mil millones de soles, es decir, les corresponderá el 18,08%, similar al presente año (18%), en tanto, los Gobiernos Locales, prácticamente, les corresponderá una cifra similar, 20.9 mil millones, empero en términos absolutos representa una ligera disminución durante el 2021, pasando de  11.77% a 11,42%.

En los últimos años, el Poder Ejecutivo ha expuesto sus planteamientos, referidos a la lucha contra la corrupción, la inseguridad, fortalecimiento de gobernabilidad, crecimiento económico, desarrollo social y bienestar de la población (salud, educación, saneamiento). Sin embargo, los resultados de la administración de los recursos no muestran avances objetivos. ¿A dónde va a parar ingentes recursos públicos? En el año 2015, el presupuesto público era 130.6 mil millones de soles para el 2020 se empezó con un PIA de 177.4 mil millones de soles, es decir, un crecimiento de 40.1% de recursos para cumplir con los objetivos de mejora de la calidad de los ciudadanos y reducción de la pobreza. Sin embargo, según el INEI, la tasa de pobreza en el país se estancó en los últimos tres años en alrededor de 20%, y el 2020 se incrementará sustancialmente estos niveles de pobreza, por efectos de la crisis sanitaria por la COVID-19, cuyas medidas impuestas por este gobierno para contenerlo (sin éxito), acabaron destruyendo nuestra economía, generando una recesión económica, sin precedentes, y una pérdida de más 6.7 millones de empleos, solo durante el segundo trimestre del presente año.

¿Qué se hizo con ingentes recursos públicos? ¿Qué pasó con los programas sociales? ¿Será acaso efectos de una pésima gestión de la crisis sanitaria y mal manejo de política económica? ¿Tenemos acaso un gobierno indolente ante la población más necesitada? Tal vez anda más preocupado por su agenda personal y de mantener su popularidad a costa de los recursos públicos que ha venido despilfarrando, con el argumento de atención a la población más necesitada, agudizada por la crisis sanitaria.

En efecto, pese a que el “Nuevo Parlamento” le dio todas las facilidades al Gobierno para enfrentar la crisis sanitaria y económica, hasta se delegó facultades para legislar principalmente en materia de salud y economía, los resultados le fueron esquivos, porque es un gobierno que no supo administrar la crisis y no aprendió a conducir la organización del Estado, salvo su liderazgo para sistemáticamente debilitar la gobernabilidad e institucionalidad democrática del país, so pretexto de legitimar sus ambiguas y parciales propuestas de reforma del sistema de administración de justicia y del sistema político. Ese constante ataque se concentró en la representación nacional y tiene una explicación: la debilidad de quien lidera el Poder Ejecutivo.

El gobierno tiene un deficiente manejo de la política económica. En efecto, el crecimiento mediocre registrado hasta el 2019, fue solo gracias a una economía que viene funcionamiento en piloto automático, desde hace cuatro quinquenios, y en el presente año, se viene demostrando que no tenemos un ministerio de Economía, sino un ministerio de Hacienda, que se ha dedicado a la distribución de recursos públicos, financiados sustancialmente con operaciones de crédito interno y externo, como consecuencia de la caída de la recaudación fiscal, a raíz de la parálisis de la economía. Este pésimo escenario para nuestra economía, seguirá registrando cifras por debajo de las proyecciones optimistas del MEF. Así, por ejemplo, durante el 2019, el MEF tenía proyectado un crecimiento de 4,5%, y solo crecimos 2,2%. Para el 2020, el MEF estimó crecer 4,0%, sin embargo,  debido a la crisis, proyecta una caída del 12%( probablemente la caída será mayor al 15%), es decir, las proyecciones del MEF, no se cumplen, porque maneja un escenario demasiado optimista, como para sorprender a la población. La realidad le ha demostrado sistemáticamente que el MEF está haciendo mal su trabajo. El MEF ha perdido la credibilidad como ente técnico, pasando a convertirse en entidad más política.

Este gobierno, cuya responsabilidad es dirigir la política general del Gobierno, viene desatendiendo lo fundamental para mejorar los ingresos familiares de la población: promover el crecimiento de la economía. De ahí su pobre resultado en la lucha contra la pobreza. Empero, se alimenta de su gaseosa popularidad, aprovechando la vulnerabilidad del Parlamento.

¿Qué podemos esperar de un gobierno que ni siquiera ha podido sostener el crecimiento de la inversión pública? ¿Cómo es posible que a falta de menos de cuatro meses para culminar el año, solo ejecutó el 21,0% de su presupuesto? El aparato burocrático ha crecido para enredar los procedimientos de los sistemas administrativos, que hace mucho más complicado gestionar los recursos públicos. Si no se destrabas y se hace más sencillo los procedimientos, más complicado será ejecutar un sol del presupuesto. Lo único eficiente del Estado es gastar en planilla, pero no en la razón de ser del Estado, mejorar la prestación de los servicios básicos para la población.

¿Puede un gobierno garantizar un crecimiento de la economía de 10,0% durante el 2021? La respuesta es sencilla, NO, porque no está concentrado en implementar políticas que enciendan los motores de la economía. El gobierno aspira que la inversión privada crezca en 22%. Sin embargo, este año tenía proyectado un crecimiento de 4,8%, pero su proyección actual, es de -34,2%, es decir, una estrepitosa caída, en tanto, la inversión pública, estima que crecerá por arte de magia en 21,7% frente a una caída de 15,5% durante el presente año; el consumo privado y público sólo estima un crecimiento de 6,5% y 7,1%, respectivamente.

En ese escenario optimista, el Gobierno proyecta un incremento del presupuesto 2021 en 3%. Sin embargo, este crecimiento será financiado a costa de un déficit fiscal de 6,2% del PBI (menor al déficit de 10,7% del PBI 2020) que implica mayor endeudamiento interno y externo, que ascenderá a 47.65 mil millones de soles (26,03% del presupuesto público) para poder financiar un presupuesto centralista, que pese a las promesas públicas del gobierno de subir a 40% de la torta presupuestal para las instancias descentralizadas.

En resumen, las instancias descentralizadas, tendrán una participación de la torta presupuestal solo de 29,5% ligeramente inferior al 29,8% destinado para el presente año.

Es la muestra de una política de una promesa incumplida, y volveremos a tener alcaldes tocando la puerta de los ministerios para mendigar recursos financieros para la ejecución de proyectos, restándole predictibilidad en la planificación y gestión de los gobiernos regionales y locales.

Recordemos que el proceso de descentralización, busca promover el desarrollo económico y social en igualdad de condiciones en todos los departamentos[1].

Ese proceso sistemático de concentración de recursos a nivel de Gobierno Central en los últimos tres quinquenios, no se condice con el proceso de descentralización progresiva que la Constitución ordena y le sugiero al actual régimen evaluar esa forma de distribuir los recursos públicos.

En este contexto, es necesario exhortar al Poder Ejecutivo, con la finalidad que presente una propuesta distinta en la distribución presupuestal. Asimismo, es necesario que cumpla con lo dispuesto en la Ley 30804, Ley que modifica la Ley de Mancomunidades Regionales, que establece claramente que se les debe incluir, a las Mancomunidades Regionales, en la ley de presupuesto los recursos que les corresponde para garantizar su funcionamiento. Así, por ejemplo, la Mancomunidad Regional Los Andes, en su oportunidad, le solicitó al MEF, cumplir con la Ley de Mancomunidades Regionales, pero, esta entidad viene incumplimiento con el mandato de una ley.



[1] En ese contexto, se hicieron grandes reformas a nivel constitucional; asimismo, se dio la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales (2002), Ley Orgánica de Municipalidades (2003), Ley Marco de la Promoción de la Inversión Descentralizada (2003), el Decreto Legislativo 955 Descentralización Fiscal (2004), entre otros

viernes, 20 de marzo de 2020

COVID-19 y su impacto en la economía


La pandemia generado por la enfermedad de Covid-19, se ha convertido en un problema de salud global, siendo hasta el momento Italia el país más afectado por la cifra de decesos, superando a China. Al momento de escribir este artículo, según la University of Medicine Johns Hopkins, estarían confirmados un total de 275 427 casos de personas que contrajeron el virus; en tanto, se registran 11 397 fallecidos y se habrían recuperado del mal 88 250 personas, en todo el mundo. Estas cifras seguirán creciendo. Sin duda, Covid-19 está camino a convertirse en una de las mayores pandemias que azotó a la humanidad en las últimas tres centurias, pese a los adelantos científicos y tecnológicos en el campo de la medicina, no ha evitado la expansión global, convirtiéndose una amenaza para la salud de la población, y sometiendo a prueba la organización y los sistemas de salud de todos los Estados del planeta. 

¿Qué es Covid-19?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio agudo (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SARS). El conoravirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19. Entonces, el Covid-19 es la enfermedad infecciosa causada por el corona virus que se descubrió recientemente. Tanto el  nuevo virus como la enfermedad eran desconocidas antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019. Los síntomas más comunes, según la OMS, son fiebre, cansancio y tos seca. Lo peligroso de Covid-19 es su sistema de propagación. Una persona puede contraer la Covid-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus, pero puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la Covid-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca... de allí la importancia de mantenerse a más de 1 metro de distancia de una persona que se encuentra enferma. Para más información haga clic en OMS. La misma Organización, precisa algunas recomendaciones básicas para prevenir el contagio. Hay varias precauciones que se pueden adoptar para reducir la probabilidad de contraer o de contagiar la COVID-19:
- Lávese las manos a fondo y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.¿Por qué? Lavarse las manos con agua y jabón o usando un desinfectante a base de alcohol mata los virus que pueda haber en sus manos.
- Mantenga una distancia mínima de 1 metro (3 pies) entre usted y cualquier persona que tosa o estornude. Entre otras, esto implica inclusive el aislamiento social por un tiempo prudencial.

En estos momentos difíciles para la humanidad, necesitamos estar unidos, pero separados.

COVID-19 y el impacto en la economía global

Si bien lo fundamental es garantizar la salud de la población, no menos importante es garantizar la  fuente de trabajo y de ingresos de las familias de la comunidad global. En ese sentido, la economía global está siendo golpeada por la pandemia de Covid-19, y en la medida que los Estados endurezcan las medidas de aislamiento social, el golpe a la producción de bienes y servicios, y toda la cadena de producción, nos encontramos ante una paralización abrupta del sistema económico e ingresamos a un proceso oscuro para la economía global. Algunos sectores económicos serán más golpeados que otros. El principal sector severamente afectado es el turismo y toda la cadena de servicios y de transporte que ello implica. El sector manufacturero es sin duda otro de los grandes afectados, principalmente de la industria automotriz y toda su cadena conexa productiva. El sector energético también está siendo afectado, debido a la paralización de industria. La reducción de la demanda de petróleo crudo BRENT está empujando a una caída de hasta US$ 26,98 dólares por barril. Ese mismo comportamiento viene mostrando el precio del cobre, principal insumo industrial, perjudicando a los países exportadores de dichas materias primas.

Una empresa paralizada implica pérdida de empleos y personas sin ingresos a corto plazo y mediano plazo en la medida que se tomen acciones inmediatas. En ese contexto, los Estados en el mundo vienen implementando medidas urgentes a través de planes de reactivación durante y después de Covid-19, que parece no parar al menos en el más corto plazo.

El impacto de Covid-19 sobre la economía ya es una crisis global. Muchos países entrarán en recesión, unas más que otras. Ni siquiera, China, que logró "controlar" a Covid-19, se salvará de la crisis, considerando que depende en gran medida de la fortaleza de sus socios comerciales. En tanto haya crisis por efectos de Covid-19, los países dependerán de cuán eficaces resulten sus planes de reactivación y de reimpulso de su economía y por ende de sus empresas. 

Estado Unidos, por ejemplo, ya anunció un plan para reactivar la economía norteamericana. Este plan tendría un costo de US$ 1.2 billones. Incluye en una primera etapa US$ 250 mil millones para el otorgamiento directo de subsidio para cada ciudadano norteamericano contribuyente. Además de unos US$ 50 mil millones para reactivar el sector aerocomercial. Pero, este plan de estímulo, consideran muchos especialista, que serán insuficientes, y recomienda un monto superior al 6% del PNB norteamericano. Incluso plantean que se requerirá US$2,5 billones para los dos próximos años que estiman durará el impacto de la crisis Covid-19.

En tanto, el Banco Central Europeo ha planteado un paquete de US$ 810 mil millones que busca financiar los planes que cada gobierno ha presentado para contener los efectos económicos de la pandemia en los países miembros de la Unión Europea. Asimismo, la Comisión Europea anunció este viernes la suspensión de las reglas presupuestarias  y activó la cláusula de escape general del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que normalmente limita el déficit público al 3% y la deuda pública al 60% del PBI, con la finalidad de enfrentar la emergencia de salud en toda la comunidad europea.

En Perú, por ahora ha liberado recursos públicos para atender la emergencia sanitaria y económica. Las cifras ascienden a aproximadamente S/ 2 500 millones de soles (aprox. el 2% del presupuesto 2020). En un último Decreto de Urgencia, tímidamente plantea apoyo a las micro y pequeñas empresas, que serán impactados por la paralización de las actividades productivas. En ese sentido, crea un Fondo de Apoyo Empresarial a la MYPE (FAE-MYPE), y tiene por finalidad garantizar los créditos para el capital de trabajo otorgados a las MYPE, así reestructurar y refinanciar sus deudas. El fondo asciende a S/ 300 millones de soles. Estas medidas son totalmente insuficientes para enfrentar la crisis económica que empezarán a sentir, principalmente, las microempresas, que representan el 94,9% del universo de empresas que existen el país (Fuente: INEI-2018). El siguiente cuadro fue divulgado por el Ministerio de Economía y Finanzas el 17 de marzo de 2020, que resumen el destino de más S/ 2 mil millones asignados para atender la emergencia sanitaria.


La crisis económica mundial recién empieza, y sus efectos pueden tan nefastos como el COVID-19, si no se toman en serio los efectos de la parálisis económica. En ese contexto, podríamos afirmar que las pérdidas nominales solo por efectos del paro de 15 días ascendería a US$ 8 mil millones de dólares, aproximadamente 3% del PBI, y si se prolonga la emergencia y aislamiento social, ingresaremos inevitablemente a una recesión durante el 2020 y probablemente durante el 2021 será un año difícil de pronóstico reservado. Dependemos del comercio exterior, si nuestros socios comerciales no se recuperan, no hay forma de recuperar el crecimiento a corto plazo.

Esperemos que esta crisis sanitaria pase pronto para iniciar el proceso de reconstrucción de la economía que garantice el empleo e ingresos para las familias. Que Dios nos ayude.

La externalidad positiva de la pandemia, a consecuencia de la paralización económica, es un respiro para el medio ambiente.y es que se ha visto una reducción considerablemente de la emisión de gases de efecto invernadero. Esto bueno, en medio de tanta incertidumbre.

jueves, 15 de agosto de 2019

Tía María: Impacto en la economía nacional

Por: Wens Silvestre

Según el Marco Macroeconómico Multianual 2019-2022, el subsector minería metálica, contribuye con el PBI en alrededor de 12,1%.  Para el presente año, dicho sector tenía proyectado crecer en 3,0%. En esa línea, el PBI para el 2019 crecería en 4,2%, sin embargo, esta cifra se ha ido reduciendo, así por ejemplo, para el FMI la economía peruana reajustó su proyección de crecimiento a 3,5% (julio). Podemos afirmar que esta proyección irá reajustándose y tendiendo a una tasa mucho menor de crecimiento en los próximos meses, más aun considerando las cifras publicadas por el INEI, registrando un crecimiento de 2,62% en junio,  y en lo que va del primer semestre apenas creció en 1,73%.

El fundamento principal para el crecimiento de la economía durante el 2019 se sostendría en el alza de la demanda interna, principalmente por el impulso de la inversión privada, sostenido por el incremento de las inversiones mineras, que a su vez, se alimentaría por la construcción de proyectos ya avanzados como las ampliaciones de Toquepala y Marcona, y las obras preliminares de los nuevos proyectos como Quellaveco, Mina Justa y la ampliación de Toromocho.

Ahora bien, la dinámica del sector minero arrastraría a otros sectores como construcción, transportes y servicios. Sin embargo, el impacto de las medidas incoherentes del Poder Ejecutivo, en relación a la licencia de construcción de la planta de beneficio del proyecto denominado “Tía María” ubicada en la provincia de Islay, departamento de Arequipa, ha generado una situación de grave incertidumbre al sector minero del país.

El primer impacto de contagio se viene dando en el proyecto Quellaveco (Moquegua). Las inversiones en las actividades de exploración se vienen reduciendo.  Según el propio MINEM, las inversiones en exploración durante el primer semestre del presente año, se han reducido en 17% respecto al mismo periodo del año 2018. Cabe hacer notar que en los últimos 7 años, la inversión en exploración minera cayó en 54%.

Como consecuencia del caso Tía María y, ahora Quellaveco, el escenario para las inversiones mineras es, por lo menos, incierta. Pero, su impacto en la economía se hará notar probablemente también en las cuentas fiscales, al paralizarse las inversiones en exploración y en la construcción de nuevas y ampliaciones de plantas de beneficio, que a su vez genera un efecto dominó en otros sectores de la economía nacional que contribuyen al fisco.

El mal precedente generado por las afirmaciones del presidente Vizcarra, es más que un exabrupto y debe ser evaluado desde un punto de vista político así como legal. Lo concreto es que no actúa como jefe de Estado. Sus afirmaciones pueden ser tomadas por la empresa Southern Perú como injerencia y abuso de poder, dado que el presidente de la República es el primer ciudadano que le correspondía cumplir y hacer cumplir la Constitución y los tratados, leyes y demás disposiciones legales[1], y sus afirmaciones no se condicen con este mandado constitucional. En ese contexto, la empresa minera puede iniciar un proceso legal, como ya lo anunció en un comunicado, ante las instancias correspondientes, cuyo resultado podría ser oneroso para el Estado peruano.

De igual manera, es un hecho que los efectos de las indecisiones del Gobierno en el sector minero, traerá consigo efectos en la economía en su conjunto. Los agentes económicos se mostrarán pesimistas y las inversiones en sectores como construcción y transporte y otros relacionados al sector minero se verán afectadas. Por otro lado, el PBI de las regiones del sur, ya están siendo perjudicadas, principalmente el departamento de Arequipa. Así, según la Cámara de Comercio de Arequipa, difundidas el día de ayer, señala que las pérdidas en el sector exportador de su región y los otros sectores suman hasta la fecha unos US$ 800 millones, en tanto, un 50% de la PEA se vio paralizada por las protestas. Igualmente, un 40% de los ingresos de Arequipa están relacionados al sector minero. En consecuencia, los ingresos fiscales también se verán reducidas.

En contexto, el cálculo del impacto del conflicto social en el sur, tanto en el sector privado como público desde el punto de vista de ingresos y gastos, le corresponde responder al ministro de Economía y Finanzas. Sin embargo, durante su exposición en el Parlamento, el señor Oliva afirmó que las protestas contra el proyecto Tía María no impactaron la actividad económica ni la producción minera del sur del país, aunque reconoció que el paro en Arequipa, sí la afectó económicamente, dejando S/ 250 millones en pérdidas. ¿No, pero sí? Al respecto, el señor Manuel Fumagalli, presidente de la SNMPE, afirmó que las pérdidas sólo en exportaciones de concentrados suman US$ 500 millones, y los bloqueos siguen afectando a Quellaveco. Esta última afirmación tiene una aproximación con la declaración realizada en la víspera por la presidenta de la Cámara de Comercio de Arequipa.

En relación al impacto sobre las inversiones en el sector minero y su relación con la población involucradas le corresponde responder al Ministro de Energía y Minas (este último tiene como misión promover la inversión en su sector).

En ese contexto, quedaron como temas pendientes de una explicación los siguientes puntos:

1.- ¿Cuáles serán las medidas que adoptarán el sector economía para promover las inversiones no solo en el sector minero sino en los otros sectores, para de esa manera salir de la incertidumbre que generó las propias acciones del Poder Ejecutivo, evitando el efecto contagio del conflicto Tía María, pero sobre todo reducir el costo en la economía regional sureña?
2.- ¿Cómo harán para recuperar la confianza de los inversionistas del sector minero en el corto y mediano plazo?
3.- ¿Cuáles serán las medidas fiscales que implementarán para mantener la sostenibilidad fiscal y se mantengan las proyecciones de gasto e ingresos públicos?
4.- En relación específico al sector minero las inversiones mineras el 2014 ascendía a US$ 8 079 millones; durante el 2018, bajó a US$ 4 947 millones, es decir, una caída de 38.8%. En lo que va del 2019, al cierre del primer cuatrimestre, las inversiones mineras sólo registró US$ 1 624 millones. En lo que queda del año, estas inversiones se ralentizarán debido al efecto Tía María, y a la falta de confianza en el sector empresarial ¿qué medidas implementará el Ministerio de Energía y Minas, para garantizar que las inversiones mineras programadas y comprometidas se ejecuten?
5.- Con respecto a las inversiones en exploración minera al primer cuatrimestre registra una caída de 25.2%, respecto al periodo similar del año 2018. Asimismo, es necesario hacer notar que hace cinco años (2014) las inversiones en exploración ascendía a US$ 625,4 millones, sin embargo, al cierre de 2018, esta cifra disminuyó a US$ 412.5 millones, es decir, una caída de 34%. ¿Qué medidas viene implementando su sector para evitar una caída sistemática en la exploración minera?



[1] Artículo 118, Inc. 1. de la Constitución Política del Perú
[2] Gráfico: Crédito Southern

jueves, 10 de mayo de 2018

Parlamento unicameral o bicameral


Por: Wens Silvestre

A propósito de una pregunta en la materia de Derecho Parlamentario, relacionado al sistema parlamentario –monocameralismo o bicameralismo- y la organización que requiere para funcionar, y si éste tiene correlación o influyen en el buen cumplimiento o en la eficacia de la función parlamentaria. Al respecto, expongo resumidamente un punto de vista.

Antes de responder directamente a la interrogante planteada, a manera de referencia debo señalar unos datos interesantes obtenidos de un estudio realizado por Latinobarómetro[1] (2015). Las cifras estadísticas a nivel de Latinoamérica, en relación a la representación parlamentaria señala que solo el 23% de la población se siente representado por su Congreso, en tanto, el 70% consideró que no se encontraba representado. Lo interesante es que los países que estaban igual o por debajo del promedio señalado era independientemente de si se refería a un sistema parlamentario unicameral: Perú (8%), Costa Rica (17%) y Ecuador (23%) o Bicameral: Paraguay (14%), México (17%), Chile (19%) y Colombia (22%). Pero, también es necesario hacer notar que el parlamento que mejor representa a sus ciudadanos es Uruguay (bicameral) con 45%, seguido de Nicaragua (unicameral) con 36%.

Con dichas cifras podríamos inferir que en realidad no es tan relevante si un parlamento es unicameral o bicameral, sino importa cuánto representado se siente el ciudadano para sentir que pueden aprobar la labor del Congreso.

El Congreso, independientemente del sistema parlamentario (unicameral o bicameral) requiere una organización capaz de responder con eficacia en la materialización de sus funciones parlamentarias clásicas (legislativa, control político y de representación) y las otras funciones que viene asumiendo, para responder a las necesidades y aspiraciones de los ciudadanos. En ese contexto, una organización parlamentaria que coadyuve a fortalecer las labores legislativas, de representación política o de control parlamentario, requiere de unidades orgánicas que faciliten dichas funciones, previa identificación de los macroprocesos, procesos, actividades, etc., y a partir de dicha identificación se plantearía el diseño de una organización y funcionamiento apropiado para el Parlamento en atención a las necesidades y expectativas de la población y en el marco de la Constitución y las leyes.

Por ejemplo, en la función legislativa, se requiere mejorar la técnica legislativa dándole énfasis en la calidad de ley y su evaluación posterior con la finalidad de aprobar solo las leyes necesarias, y evitar fabricar leyes innecesarias o de nulo impacto a favor de la sociedad. Esto coadyuvaría a legitimar, al ser consultados previamente, dado que identificarán la importancia de dicha norma en el desarrollo económico o social, además de contribuir en fortalecer la gobernabilidad y la democracia.  Estas herramientas podrían ayudar a mejorar la eficacia y legitimidad del Parlamento.

Por otro lado, en cuanto al control parlamentario, como lo plantean en el documento del módulo, un viraje hacia la evaluación de políticas públicas, de la ejecución presupuestal, de la calidad del gasto público y del rol de reglamentar las leyes, coadyuvaría a que el control parlamentario no se perciba solo como un proceso sancionador, obstruccionista y de escasa utilidad, sino como un rol proactivo que permita mejorar las políticas públicas, la calidad de los gastos públicos, entre otros.

Finalmente, en relación a la función de representación, es necesario un mayor involucramiento de la ciudadanía en el rol del Parlamento. Ello implica el diseño de mecanismos efectivos de participación ciudadana, mejora de los procesos de rendición de cuentas de la labor parlamentaria y mayor transparencia de todos los procesos y actividades parlamentarias, aprovechando las tecnologías de información que día a día son más accesibles a la ciudadanía a través de aplicativos de los teléfonos inteligentes y otros medios masivos.



[1] Latinobarómetro –Informe 2005-2015. Disponible en: http://gobernanza.udg.mx/sites/default/files/INFORME_LB_2015.pdf visto 06/04/2018

miércoles, 9 de agosto de 2017

Beneficios tributarios: Estado dejará de recaudar 15.8 mil millones de soles durante el 2018


Según estimaciones de la SUNAT, el Estado dejará de percibir 15 805 millones de soles durante el 2018, equivalente a 2,1% del PBI debido a los beneficios e incentivos tributarios.

Los beneficios tributarios son medidas especiales que reducen el importe de la obligación tributaria o postergan su pago. En el Marco Macroeconómico Multianual, que anualmente publica el Ministerio de Economía y Finanzas, se denomina gastos tributarios, y son los ingresos que el Tesoro Público deja de percibir al conceder incentivos y beneficios tributarios que reducen la carga fiscal de un grupo particular de contribuyentes.

¿Por qué se aprueban los beneficios tributarios?

Se ha identificado, principalmente, tres razones:
- Atraer inversión o generar empleo;
- Fomentar el desarrollo de áreas geográficas consideradas deprimidas o que presentan desventajas, y/o
- Fomentar alguna actividad económica considerada de importancia.

Los principales beneficios tributarios son las exoneraciones e inafectaciones (principalmente del Impuesto General a las Ventas e Impuesto a la Renta) que entre ambos suman el 83,5% del total de recursos potenciales que el Estado dejará de recaudar durante el 2018, sumando un total de 13 201.38 millones de soles equivalente al 1,75% del PBI. En tanto, las devoluciones, diferimientos, tasas diferenciales, deducciones y crédito, ascendería a la suma de 2 604.42 millones de soles, equivalente a 0,35% del PBI (Ver cuadro).


Recordemos que el Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2017, ha destinado 1 783 millones de soles con la finalidad de disminuir la desnutrición crónica (11,3% de los beneficios tributarios); 6 032 millones de soles de agua y saneamiento (38,2% de los beneficios tributarios); los gobiernos regionales durante el 2017 en su conjunto tuvieron un Presupuesto Institucional de Apertura (PIA) destinados a inversiones (adquisición de activos no financieros) un total de 3 940.5 millones de soles (equivalente al 25% de los beneficios tributarios), en el caso de los gobiernos locales tuvieron un PIA-2017 destinado a inversiones ascendente a 4 526.1 millones de soles (28,6% de los beneficios tributarios).

Así podemos continuar nombrando los presupuestos públicos destinados para distintos fines versus los montos de los beneficios tributarios que el Estado viene otorgando a ciertos contribuyentes. En ese contexto, es necesario que el Estado evalúe seriamente cada una de estas exoneraciones, inafectaciones y los otros beneficios, con la finalidad  ir reduciendo gradual y sistemáticamente en los próximos años e ir recuperando recursos públicos para atender las demandas sociales.

Asimismo, es necesario recordar que estos beneficios tributarios genera déficit en la caja fiscal, que debe ser financiado por los contribuyentes que no tienen ningún beneficio tributario, haciendo que estos paguen más, generando inequidad y distorsiones en el sistema tributario, fomentando inclusive la evasión tributaria, por el aprovechamiento indebido de estos beneficios, y complicando el control y su costo asociado a la administración tributaria.

Finalmente, muchos de los beneficios tributarios no están cumpliendo su cometido, como por ejemplo, las exoneraciones del IGV, los reintegros tributarios, en zonas de selva y frontera, entre otros, buscan el desarrollo de cierta región o sector. Sin embargo, no hay ninguna evidencia empírica que demuestre que haya logrado hasta la fecha su cometido. En ese sentido, sería mucho más práctico que se racionalice estos beneficios tributarios y se apertura un fideicomiso a nombre de un gobierno regional, y éste lo destinará para reducir las brechas sociales en su departamento. Eso sería más efectivo porque los recursos públicos se destinarían a cubrir brechas sociales y de infraestructura que requiere la población, en vez de continuar beneficiando a un sector comercial o empresarial de alguna zona del país.

viernes, 14 de julio de 2017

Economía peruana: crece 3,39% en mayo 2017 y recupera ritmo de crecimiento

El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), informó que en mayo de 2017, la producción nacional creció 3,39% siendo la segunda tasa más alta en lo que va del año y sumó 94 meses de crecimiento continuo; informó Aníbal Sánchez, jefe del INEI, al presentar el Informe Técnico Producción Nacional.

Al respecto, indicó que en el resultado de mayo contribuyó la evolución positiva de la demanda externa por el crecimiento del volumen de las exportaciones totales en 12,8%, tanto de productos tradicionales (11,4%) como no tradicionales (17,9%), destacando la harina y aceite de pescado; café, cobre, plata, zinc, oro, molibdeno; así como los mayores envíos de productos agropecuarios, pesqueros, metalmecánicos y siderometalúrgicos. A todo esto se sumó, la recuperación de la demanda interna asociada a la importación de bienes de consumo no duradero (34,7%) y el consumo con tarjetas de crédito (0,9%).

Por otro lado, dio a conocer que la producción nacional, en el periodo enero-mayo de 2017 creció en 1,96% y durante los últimos doce meses (junio2016-mayo 2017) en 3,00%. 

El comportamiento positivo de cinco sectores explicó el 75% del crecimiento de la producción nacional
En el crecimiento de mayo (3,39%) se explicó por el resultado positivo de los sectores       Manufactura (11,31%), Pesca (280,40%), Telecomunicaciones (6,44%), Comercio (1,51%), así como Transporte y Mensajería (2,59%) que en conjunto explican el 75% del resultado del mes. Por el contrario, disminuyó la producción de Construcción (-3,91%), Agropecuario (-2,15%) y Minería e hidrocarburos (-0,63%).

Producción del sector Agropecuario siguió afectada por los efectos de El Niño Costero al disminuir en -2,15%
En mayo de 2017, el sector Agropecuario disminuyó en 2,15% por los menores volúmenes de producción del subsector agrícola (-2,25%) y del subsector pecuario (-1,90%) que se contrajo luego de 13 meses de resultados positivos.

El subsector agrícola registró una menor producción de algodón rama (-66,1%), arroz cáscara (-40,3%), aceituna (-23,4%), maíz amarillo duro (-23,2%) y maíz amiláceo (-13,4%), entre los principales, explicado por la sequía en época de siembra (finales del año 2016) y el fenómeno de El Niño Costero (en los primeros meses de 2017).

En el subsector pecuario disminuyó la producción de ave (-5,1%) por la menor colocación de pollos BB, en las plantas de incubación ubicadas en Lima, La Libertad y Ucayali que dejaron de producir desde el mes de marzo de este año, dados los efectos de El Niño Costero. También, disminuyó ovino (-1,4%), alpaca (-1,3%) y vacuno (-1,1%), debido a la reducción de beneficio en los principales centros de producción.

Mayor desembarque de anchoveta proveniente de la costa norte y centro impulsó el crecimiento del sector Pesca
El sector Pesca creció en 280,40% en comparación con similar mes del año anterior por el desembarque de 1 millón 215 mil toneladas de anchoveta proveniente mayormente de la costa norte y centro, que correspondió al segundo mes de la primera temporada, frente a las 63 mil 757 toneladas reportadas en mayo de 2016. Este crecimiento es el más alto de los últimos 41 meses (diciembre de 2013).

Asimismo, creció la pesca para consumo humano directo en 12,86%; principalmente la destinada a congelado (68,2%); en tanto que, disminuyó la pesca para curado (-65,4%), enlatado (-29,2%) y consumo en estado fresco (-7,4%) debido a oleajes anómalos reportados en la costa peruana.

Menor producción de hidrocarburos incidió en el resultado negativo del sector Minería e Hidrocarburos
En mayo de 2017, el sector Minería e Hidrocarburos disminuyó en -0,63% explicado por la menor producción del subsector hidrocarburos (-13,02%); mientras que aumentó la minería metálica (1,68%).

En el subsector hidrocarburos disminuyó la producción de líquidos de gas natural (-13,9%) y gas natural (-19,8%) ambos por menor demanda de las empresas generadoras de energía de origen térmico y, petróleo crudo (-3,2%). En cambio, en el subsector minería metálica creció la producción de zinc (24,4%), molibdeno (6,8%) y hierro (15,9%); mientras que disminuyó la de oro (-6,3%) por la menor ley de las empresas Barrick, Ares y Yanacocha, así como por las operaciones de interdicción en Madre de Dios; seguido de la menor producción de plata (-3,3%), cobre (-0,5%), plomo (-3,8%) y estaño (-1,1%).

Producción del subsector fabril primario aumentó en 57,07% y alcanzó su tasa más alta luego de 41 meses
La producción del sector Manufactura se incrementó en 11,31% ante el resultado positivo del subsector fabril primario en 57,07% explicado principalmente por la mayor elaboración y conservación de pescado (harina, conserva y congelado) en 870,56% y fabricación de productos de la refinación de petróleo en 2,54%. Por otro lado, el subsector fabril no primario disminuyó en 2,72% debido a la menor producción de bienes intermedios (-6,39%) dada la menor demanda interna; mientras que creció la producción de bienes consumo (0,74%) y bienes de capital (19,15%).

Después de tres meses consecutivos de resultados negativos el sector Electricidad, Gas y Agua creció en 2,50%
El sector Electricidad, Gas y Agua creció en 2,50% por la mayor generación de electricidad (3,31%), principalmente de origen hidráulica que aumentó en 47,3%; mientras que la de origen térmico disminuyó en -33,9%. Por el contrario, disminuyó la distribución de gas (-7,33%) y producción de agua (-1,74%).

Menor consumo interno de cemento y la menor inversión en obras públicas afectaron el resultado del sector Construcción
El sector Construcción disminuyó -3,91%, reflejado en el menor consumo interno de cemento (-1,85%) y la menor inversión en obras públicas (-12,02%). El comportamiento negativo del consumo interno se sustentó en el menor dinamismo de obras en el sector minero; edificaciones de oficinas; la construcción de edificios de vivienda, entre otros.

El menor avance físico de obras se registró en el ámbito del Gobierno Regional (-25,1%), Gobierno Local (-8,5%) y Gobierno Nacional (-8,1%).

Ventas con motivo del Día de la Madre y cambio de estación contribuyó al crecimiento del sector Comercio
El sector Comercio aumentó en 1,51%, tras dos meses de resultados negativos, explicado por el comportamiento favorable de la venta y reparación de vehículos (7,99%), las ventas al por mayor (1,06%) y las ventas al por menor (0,73%).

Mayor dinamismo en el transporte aéreo influyó en el resultado del sector Transporte, Almacenamiento y Mensajería
La producción del sector Transporte, Almacenamiento y Mensajería creció en 2,59% por la mayor actividad de transporte (2,72%) y de almacenamiento y mensajería (2,18%).

En el subsector transporte aumentó el transporte aéreo (5,41%) por el mayor tráfico de pasajeros y carga; también se incrementó el transporte por vía terrestre y tuberías (2,09%), ante el mayor tráfico de carga por vía férrea, y de pasajeros y carga por carretera. El aumento del subsector almacenamiento y mensajería (2,18%) se sustentó en la mayor actividad de almacenamiento y actividades de apoyo al transporte (3,05%).

Se recupera sector Alojamiento y Restaurantes y creció en 0,81%
En mayo de 2017, el sector Alojamiento y Restaurantes aumentó en 0,81% con motivo del Día de la Madre, sustentado en el crecimiento del subsector alojamiento (0,27%) y restaurantes (0,87%), ante la mayor actividad de sandwicherías, café restaurantes, restaurantes y pollerías, entre otros; asimismo, crecieron los servicios de comida a empresas-concesionarios (2,75%) y servicios de bebidas (1,06%). No obstante, los restaurantes todavía se encuentran afectados por los efectos del fenómeno de El Niño Costero, en los departamentos de Piura, La Libertad, Lambayeque y Lima, donde también influyeron las campañas de prevención sanitaria.

Servicios de telefonía dinamizaron el sector Telecomunicaciones y Otros Servicios de Información
El sector Telecomunicaciones y Otros Servicios de Información creció en 6,44%, por el aumento de la actividad de telecomunicaciones en 8,91% sustentado en el incremento del servicio telefonía (10,29%) y servicios de internet y televisión por suscripción (9,04%). Por el contrario, disminuyó el subsector Otros Servicios de Información (-5,01%).

Recuperación en el otorgamiento de los créditos de consumo influyó en el crecimiento del sector Financiero y Seguros
El INEI informó que el sector Financiero y Seguros se incrementó en 1,70% determinado por la recuperación de los créditos de consumo (2,48%), hipotecarios (0,56%) y de los corporativos dirigido a enseñanza; agricultura y ganadería; y transporte, almacenamiento y comunicaciones; aunado a los depósitos a plazo (5,11%), de ahorro (0,20%) y Compensación por Tiempo de Servicio-CTS (0,08%).

Sector Servicios Prestados a Empresas creció en 0,31% por mayor demanda de servicios turísticos
El sector Servicios Prestados a Empresas aumentó en 0,31% por la mayor actividad en agencia de viajes y operadores turísticos (6,85%); publicidad e investigación de mercados (2,10%); actividades de servicios administrativos y de apoyo (0,94%). Sin embargo, reportaron disminución las actividades profesionales, científicas y técnicas (-1,17%).