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viernes, 16 de junio de 2006

AMENAZAS Y OPORTUNIDADES DEL TLC PERÚ-ESTADOS UNIDOS


¿Qué es un tratado de libre comercio (TLC)?

Es un acuerdo mediante el cual dos o más países reglamentan de manera comprehensiva sus relaciones comerciales, con el fin de incrementar los flujos de comercio e inversión y, por esa vía, su nivel de desarrollo económico y social.

Los TLCs contienen normas y procedimientos tendientes a garantizar que los flujos de bienes, servicios e inversiones entre los países que suscriben dichos tratados se realicen sin restricciones injustificadas y en condiciones transparentes y predecibles.

¿Con qué países ha firmado Perú tratados de libre comercio?

Perú, ha firmado acuerdos de libre comercio con casi todos los países de América del Sur (excepto las Guyanas).

Los tres tratados suscritos por nuestro país son los siguientes:

  • El componente comercial de la Comunidad Andina (CAN), que incluye a Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
  • El suscrito entre Perú y Chile.
  • El suscrito entre los países miembros de la CAN y los de MERCOSUR (que incluye a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).

¿En lugar firmar acuerdos con los Estados Unidos, Canadá o Europa, no sería más conveniente para el país profundizar el comercio con nuestros vecinos, con quienes nos atan lazos culturales indisolubles?

Desde la creación de la ALADI y la Comunidad Andina, Perú ha buscado profundizar su comercio con sus socios "naturales", es decir, los países vecinos. A través de los acuerdos citados, así como de otros, Perú ha buscado internacionalizar su economía y estrechar sus vínculos comerciales con países con los que comparte una historia, lengua y cultura indisoluble.

Gracias a esto, Perú ha logrado firmar acuerdos de libre comercio con todos los países de América Latina que han estado dispuestos a negociar. En varias oportunidades, Perú ha manifestado su interés en negociar con los pocos países latinoamericanos faltantes.
A pesar de lo anterior, la globalización exige abrir la mayor cantidad de puertas posible a las exportaciones peruanas. Igualmente, la negociación con países diferentes a los vecinos permite resguardarse de las dificultades económicas por las que pasan las economías en desarrollo en determinados momentos de su historia, protegiendo así la economía nacional.

Amenazas y oportunidades del TLC para el agro peruano – Caso Huanta

Al margen de las motivaciones que puedan tener Los Estados Unidos en propiciar el TLC y ante el gran interés que también ha demostrado tener el Gobierno por este tratado, tenemos que analizarlo si al país le conviene que se apruebe en el Congreso de la República. A los agricultores, en particular, conviene ser más cuidadoso puesto que sin el TLC ya tenemos problemas en el agro, especialmente en el trigo, algodón y maíz amarillo duro, los cuales ya son de por si indicadores de que la firma del TLC sería una gran amenaza para los agricultores costeños y selváticos porque da que pensar que sería masiva el ingreso de productos agrícolas subsidiados de los Estados Unidos, como son el arroz, el algodón y el maíz amarillo duro que nos preocupan, que darían lugar a que nuestros agricultores empeoren su situación actual, pues la mayoría de los agricultores se dedican a cultivar dichos productos así como al trigo y cebada.

Actualmente, ingresan al mercado peruano 14 productos de los Estados Unidos y que están subsidiados, pero de estos sólo siete no los produce el Perú; los otros siete son: arroz, azúcar, lácteos, carnes, maíz amarillo duro, algodón y trigo y de estos sólo el algodón y el trigo se importan más (de los Estados Unidos proviene el 87% del algodón importado y el 42% del trigo importado.). Los otros cinco productos se importan de los países vecinos: 90% del arroz viene del Uruguay, el 56% del azúcar y el 75% de los lácteos vienen de Bolivia, el 30% de las carnes y el 93% del maíz amarillo duro vienen de la Argentina.

En el cuadro siguiente se indican las principales fuentes de importación de los productos que el Perú produce y que los Estados Unidos subsidia:
PRODUCTO PROCEDENCIA
Azúcar 42% importada de Colombia
Carne 75% importada de Bolivia
Lácteos 70% importada de Bolivia
Maíz amarillo duro 93% importada de Argentina
Arroz 90% importado de Uruguay
Algodón 42% importado de EE.UU.
Trigo 87% importado de EE.UU.

Fuente: SUNAT
Elaboración: Propia

Por otro lado, la firma del TLC sería una gran oportunidad para incrementar nuestras exportaciones de productos agrícolas no tradicionales, que hasta el momento son un gran éxito ya que el mercado norteamericano es tan grande que podemos decir, para nuestra economía, que es ilimitado.

Sin embargo, cabe pensar qué tan cierto o cuán grande es la amenaza del colapso de la agricultura peruana de firmarse el TLC.

Se dice que cuando se sabe cuál es el problema ya se tiene la mitad de la solución. Es casi unánime la opinión que el problema no es el TLC en si sino en cómo se negoció para enfrentar el reto que significa el TLC y qué otras medidas internas se deben adoptar con el mismo objetivo.

Los representantes de los principales gremios agrarios no están en contra del TLC sino que reclaman se den a cambio programas concretos de compensaciones a los productos sensibles afectados con la entrada en vigencia del TLC.

Y para los productores agrarios de Huanta, qué representa el TLC: ¿pierden, ganan o es una oportunidad?

De los productos agrarios sensibles (arroz, algodón, maíz amarillo duro, trigo, lácteos y carne) Huanta sólo produce para su autoconsumo lácteos y carne (aunque debemos aclarar que los productos lácteos provienen de otras zonas altoandinas, de igual forma la carne) y en pequeñas cantidades trigo, maíz amarillo duro en la zona de la selva, que por lo general es para autoconsumo, y que no es significativo en las estadísticas agrarias.

En los casos de productos agrarios sensibles el proceso de desgravación arancelaria es gradual y escalonado y empiezan con cuotas de importación limitada a la entrada en vigencia del Tratado. Mientras tanto debemos trabajar en la agenda interna para mejorar la productividad y competitividad de los productos sensibles y exportables.

Veamos el caso del trigo, el Perú es un importador neto de trigo proveniente de los EE. UU. (Aún sin TLC, la chapla que consumimos día a día, los fideos que consumen día a día, los kekitos y otros derivados de la harina, provienen de los Estados Unidos, aún pagando su arancel, y todos pagamos ese costo, cuando se liberalice, encontraremos pan más barato y fideos más barato). Este trigo no compite con lo que producen nuestros productores de la zona altoandina, porque es de otra variedad, y además el valor del trigo peruano cuesta el doble. La cuota otorgada en el TLC de 160,000 TM no significa ningún perjuicio a los productores de Huanta, Ayacucho, Majes, Santa, Cajamarca y toda la sierra sur del Perú. En ese sentido Perú no es un país triguero, porque las condiciones no lo permiten.

En el caso del maíz amarillo duro, el mayor proveedor es Argentina, y en menor proporción de Estados Unidos, sólo los productores de la zona costeña y de la selva serán los afectados, para los cuales el ejecutivo a planteado unos programas de compensaciones que empezó a debatirse en la Comisión Agraria del Congreso de la República.

Algunos políticos señalan que los productores de papa, maíz, etc. serán afectados. Con o sin TLC el productor de papa y otros de la zona, han estado y están mal década tras década. En general, el problema del sector agrario es un asunto interno, adolece de muchas deficiencias estructurales que va desde la calidad de las tierras agrícolas, la atomización en la posesión de tierras, la poca práctica sistematizada de las labores culturales, la calidad de semilla, el sistema de riego, la baja tecnología, la poca capacidad del productor agrario de querer mejorar y, prefiere elegir producir por producir, sin buscarle una razón económica que lo conduzca a mejorar su calidad de vida, la deficiente labor del MINAG y los organismos descentralizados en su labor de extensión agraria, limitado acceso al mercado, escaso financiamiento en el sector y otros factores que no es un problema del TLC, sino es un problema estructural, que responde a una agenda interna que debe ser resuelto en los próximos años, si realmente queremos salir del círculo vicioso del subdesarrollo y pesimismo. La primera actitud que debemos asumir y aprender, es dejar de quejarnos de todo, y empezar hacer, a construir nuestro futuro hoy. El bienestar no cae del cielo, tampoco del gobierno, sólo depende de saber aprovechar las oportunidades que nos ofrece el entorno y arriesgar. Debemos aprender a cultivar la cultura del riesgo en todos y cada uno de nosotros, encender esa fuerza interna para ser ganadores y dejar a un lado la cultura del perdedor. Asumamos el reto. Por qué esa aberración a los Estados Unidos, acaso no es cierto que si tú tuvieras la oportunidad de salir del país, en lo primero que piensas es en migrar a Estados Unidos, y por ese sentido común, la mayor colonia peruana en el extranjero acaso no está en Estados Unidos, y entonces, por qué estar en contra de un TLC con un país que es nuestro mayor socio comercial y, además, cobija a nuestros compatriotas y muchos huantinos viven ahí, han mejorado su calidad de vida y remiten remesas a sus familias.
Retomando el tema del TLC Perú-USA y sus probables efectos para los productores agrarios huantinos.

Huanta cuenta con varios pisos ecológicos, empezando por el valle de Huanta y cruzando la coordillera oriental terminamos en la ceja de selva. Por lo tanto tenemos una variedad de productos agrarios y agroindustriales: Cereales, leguminosas, maíz blanco o almidón (gran potencial), frutas (palta, uva, lúcuma, otros), flores, hortalizas, hierbas aromáticas, papas nativas (que se producen desde los 2100 msnm hasta los 4200 msnm), etc. En éstas cuencas por el momento sólo producimos para el consumo del mercado local y en cantidades exiguas algunos cereales y frutícolas para el mercado limeño y regional principalmente.

Un TLC con los Estados, el mercado más grande del mundo, es una ventana tan grande que los productores huantinos debemos verlo como un reto y una gran oportunidad porque nos permitirá visualizar objetivos a largo plazo para introducir productos exóticos y orgánicos que son bien cotizados en dicho mercado, para eso lo que debemos hacer es ir asociándonos con el objetivo de lograr una oferta exportable. No hay porque tener miedo al TLC. Creo que el Gobierno Local y Regional, el MINAG y la sociedad civil tiene una gran responsabilidad en asumir objetivamente éste reto y ésta oportunidad, para lograr el ansiado desarrollo económico y social, reflejado en la mejora de la calidad de vida de los huantinos.

Debemos asumir el riesgo con responsabilidad y objetividad y no buscarle la sinrazón a un escenario que podría ser inmejorable para promover el desarrollo económico y social de la provincia.

Para concluir, y en términos generales, la entrada en vigencia de un TLC, con cualquier país o países, siempre se observará ganadores y perdedores, pero en todos los casos, el consumidor se ve beneficiado porque encontrará más productos y servicios (diversas variedades y marcas, etc.) y de mejor calidad a bajos precios porque éstos no pagarán aranceles, por ende la mayor oferta de bienes y servicios disponibles mejorará sustancialmente la calidad de vida de las personas. Por otro lado, hay sectores de la economía, como el pequeño productor agrario, que se verán afectados, siempre y cuando produzcan los llamados productos sensibles, y no reciban compensaciones, en caso contrario, éstos pequeños productores, como los que abundan en Huanta, tendrán un gran reto y una gran oportunidad de lograr introducir sus productos orgánicos y exóticos al mercado más grande del mundo. Asumamos ese reto y éxitos.