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viernes, 11 de enero de 2008

Escenario sombrío para la economía norteamericana afectará al Perú y al resto del mundo


Por: Wens Silvestre


Los principales bancos de inversiones de los Estados Unidos de Norteamérica, Merrill Lynch y JP Morgan Stanley, han aceptado que se ha ingresado a un proceso de recesión de la economía estadounidense, que probablemente dure 2 a 3 trimestres, inclusive la revista The Economist, anuncia "el crecimiento de la probabilidad de una recesión", sin embargo, este escenario es sólo la punta del iceberg, considerando que no se está incluyendo el efecto dominó sobre la economía mundial. No nos olvidemos que la economía norteamericana es la más poderosa del mundo, y aislar su efecto hacia los demás países, no es real. Por ejemplo, sus socios comerciales más afectados serían Japón, Korea del Sur, Tailandia, China, México y otros. Países pequeños como el Perú, también serían afectados por la caída de las importaciones de productos agrícolas y otros como el textil e industriales. Y por otro lado el deterioro del dólar americano, está ingresando en una fase preocupante que le está llevando al BCRP a comprar dólares en forma desesperada, so pretexto de defender el tipo de cambio, en los primeros 10 días de 2008, ya compraron US$ 1,1 mil millones, es decir, 10% de lo que se compró durante el año 2007. Un récord histórico. Estas compras contribuirá con la creciente tasa inflacionaria, que durante el 2007, superó la meta establecida por el ente monetario, debido en parte al exceso de Nuevos Soles.
La economía de los EE.UU. representa el 25% del valor de la producción mundial, y su efecto sobre sus principales socios comerciales será significativo. Analizando las causas de cómo se está llegando a afectar el empleo y la inflación, podemos inferir sin tartamudeos que la crisis es consecuencia de una serie de incoherencias en la conducción de la política monetaria, fiscal y comercial de la FED y del gobierno norteamericano, respectivamente. Ninguna economía soporta por tanto tiempo un sistemático déficits fiscal y comercial con grandes emisiones de dinero. Tampoco ninguna economía soporta un crecimiento ficticio de los negocios financieros, principalmente del mercado de valores e hipotecario, mal supervisado. Las consecuencias son obvias, y puede desencadenar en una recesión irreversible a la economía más poderosa del planeta, teniendo un efecto dominó sobre sus principales socios comerciales y terminando en la punta del cerro. Las desesperadas medidas del Sr. Bernanke, Presidente de la FED, de bajar la tasa de interés para reactivar la economía, es sólo un paliativo que desembocará en un incremento sostenido de los precios, es decir, en una mayor tasa inflacionaria y en un deterioro preocupante del valor de la divisa norteamericana. Existen factores externos que no ayudarán a salir de este punto de inflexión en la que se encuentra los EE.UU. uno de ellos es el incremento sostenido del precio del petróleo. La caída de los precios de las viviendas por la crisis hipotecaria y por consiguiente la caída del valor de las acciones es sólo efecto de un mercado financiero ficticio.
Ante tan adverso escenario, el gobierno norteamericano debería revisar su política fiscal y buscar un mecanismo de incentivos fiscales para atraer inversiones frescas, al margen de la reducción de las tasas de interés que viene aplicando la FED.
No es bueno ser portador de anuncios pesimistas, pero los efectos del calentamiento global podrían dañar seriamente a la agricultura de occidente. Las sequías que se pronostican para este año podrían desembocar en una crisis alimentaria mundial y elevar los precios de los productos agrícolas en todo el mundo. Por un lado este incremento beneficiará a los productores agrarios, pero por el otro lado perjudicaría a los consumidores tendiendo a poner en riesgo la seguridad alimentaria de los países pobres. Y de yapa el incremento de insumos para el biocombustible ya está afectando la producción mundial de alimentos, tales como el maíz y trigo, lo que agravaría los efectos de la sequía sobre la producción mundial. ¿Qué hacer? La respuesta está en manos de los que toman las decisiones...