domingo, 12 de noviembre de 2023

Desafíos de la economía peruana: Más allá del Plan Unidos


Por: Wens Silvestre

En el complejo escenario económico peruano, el reciente anuncio del Plan Unidos por parte del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) busca ser una respuesta a los desafíos que aquejan al país. Sin embargo, un análisis más profundo revela que, si bien estas medidas son un paso en la dirección correcta, enfrentan barreras significativas que podrían mermar su eficacia.

El avance económico registrado en las últimas dos décadas se encuentra amenazado por la persistencia de desigualdades, una estructura económica dependiente de recursos naturales y, más recientemente, por factores climáticos que han impactado sectores clave como la agricultura. La dependencia de megaproyectos vinculados a recursos naturales, como la minería, añade una dimensión de vulnerabilidad.

El Plan Unidos aborda algunos de estos problemas, como el impulso a la diversificación económica y la inversión en infraestructura, pero se enfrenta a un desafío crucial: la capacidad de ejecución del Estado. La burocracia, la complejidad administrativa y las denuncias de corrupción han frenado históricamente la implementación efectiva de proyectos de inversión.

Un aspecto particularmente preocupante es la baja ejecución de recursos destinados a proyectos, reflejada en el limitado avance del 52.2% (al 12 de noviembre) registrado en el presente año fiscal. Este bajo ritmo de ejecución no solo genera ineficiencias, sino que también tiene implicaciones directas en el crecimiento económico, estimándose una pérdida entre el 2.5% a 3% del PBI.

Para fortalecer la efectividad del Plan Unidos y superar estos obstáculos, se requiere un enfoque integral:

1. Reformas administrativas profundas: Simplificar los sistemas administrativos, principalmente, una reforma del sistema de inversiones y contrataciones, y establecer mecanismos de evaluación del rendimiento para funcionarios públicos, incentivando la eficiencia y la responsabilidad.

2. Mejora en la calidad de los expedientes técnicos: Implementar políticas para mejorar la calidad de los expedientes técnicos de los proyectos, lo que podría incluir estándares más rigurosos y revisiones periódicas por expertos independientes.

3. Fortalecimiento de la transparencia: Implementar medidas adicionales para garantizar la transparencia en la ejecución de proyectos, con auditorías gubernamentales e independientes y participación ciudadana activa.

4. Incentivos a la inversión privada: Ampliar las asociaciones público-privadas (APP) para involucrar al sector privado en la ejecución de proyectos, aprovechando su eficiencia y experiencia.

5. Estabilidad y desarrollo en la gestión pública: Dada la alta rotación de personal en las unidades cruciales de las entidades gubernamentales, es esencial abordar no solo la capacitación continua, sino también la estabilidad laboral de los funcionarios. Se recomienda una inversión significativa en programas de capacitación y retención del talento, proporcionando a los empleados las habilidades necesarias para una gestión de proyectos efectiva y, al mismo tiempo, creando un entorno laboral que fomente la permanencia y el desarrollo profesional a largo plazo.

6. Evaluación rigurosa de contratistas: Establecer criterios más rigurosos para evaluar la solidez financiera y capacidad de ejecución de las empresas contratistas, reduciendo el riesgo de insolvencia y retrasos.

En suma, mientras que el Plan Unidos presenta medidas positivas, su éxito dependerá en gran medida de abordar los problemas sistémicos que han lastrado la ejecución de proyectos en el pasado. Perú tiene el potencial de superar estos desafíos, pero la clave reside en la implementación efectiva de reformas estructurales que impulsen la eficiencia y la transparencia en todos los niveles del gobierno.

La necesidad de una política fiscal y monetaria equilibrada

En el contexto de la reciente decisión del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) de reducir la tasa de referencia de 7.25% a 7.00%, es evidente que la entidad busca hacer frente a un marcado descenso de la inflación y apoyar la actividad económica en un entorno desafiante.

La tasa de referencia real, ajustada a la inflación, se sitúa en 3.67%, reflejando un terreno restrictivo que busca mantener cierto control sobre la inflación. Sin embargo, el BCRP ha destacado la tendencia decreciente de la inflación, atribuyéndola a la disipación de efectos transitorios vinculados a restricciones en la oferta de alimentos.

Es crucial notar que, a pesar de la posición actual de política monetaria restrictiva, el BCRP ha dejado abierta la posibilidad de implementar nuevos recortes en la tasa de política en el futuro, especialmente dado el contexto de la debilidad en la actividad económica. Este enfoque sugiere una postura pragmática, donde la entidad está dispuesta a ajustar sus políticas según evolucione la situación económica.

La expectativa del BCRP de que la inflación se ubique cerca del rango meta (2% +/- 1%) al finalizar el año y que lo alcance a inicios del próximo refleja la confianza en su capacidad para gestionar la estabilidad de precios. Sin embargo, las expectativas de inflación a doce meses disminuyeron ligeramente de 3.4% a 3.3%, indicando cierta cautela y vigilancia por parte del banco central.

En el marco de la discusión sobre las medidas económicas anunciadas y su posible impacto, la coordinación entre la política fiscal y monetaria se vuelve crucial. La flexibilidad del BCRP para ajustar las tasas de interés según sea necesario proporciona un instrumento adicional para respaldar la economía en momentos de retos significativos.

En este panorama, la clave reside en una gestión equilibrada de las políticas fiscales y monetarias, trabajando de la mano para estimular la actividad económica mientras se mantiene un control prudente sobre la inflación. La complementariedad de estas medidas puede ser esencial para brindar estabilidad y fomentar el crecimiento sostenible en el Perú.


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